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domingo, 16 de febrero de 2014

Ensalada delicia

INGREDIENTES para 4 personas:
-1 bolsa de rúcula.
-2 naranjas.
-250 grs de fresas.
-2 kiwis.
-1 papayo.
-1 trozo de sandía.
-2 plátanos.
-1 ramillete de hierba huerto (también sirve menta).
-50 grs de pasas.
-50 grs de nueces.
-1 lima.
-Aceite de oliva virgen y sal gorda.
PREPARACIÓN:
-En un mortero poner la hierba huerto (reservar un poquito para decorar), una pizca de sal y el zumo de la lima. Machacar e ir añadiendo aceite de oliva hasta obtener una pasta semilíquida.
-En un bol poner de fondo la rúcula, y encima la fruta troceada, colocando los gajos de naranja enteros formando un diseño geométrico y las demás frutas en medio de los mismos. Añadir las pasas y las nueces.
-Verter la pasta semilíquida por encima y servir con una ramita de hierba huerto.
DIFICULTAD: Baja.
PRECIO aprox: 7 euros.
TIEMPO  de preparación: 15 minutos.

martes, 11 de febrero de 2014

¿Para que podría servirme una Dieta Paleo?

Podría servirte para muchas cosas, de hecho podría salvar tu vida, o por lo menos hacer que puedas disfrutar de ella de nuevo. He aquí una breve lista (no limitativa) de posibles usos.
  • Bajar peso
  • Mejorar composición física.
  • Mejorar rendimiento físico.
  • Mejores niveles de energía y estabilidad mental.
  • Menor estrés, mejora el humor, mayor motivación.
  • Bajar colesterol y triglicéridos.
  • Bajar hipertensión.
  • Controlar diabetes.
  • Mejorar condiciones endocrinas.
  • Procesos inflamatorios, (acné, dolor articulaciones)
  • Problemas inmunológicos. (lupus, urticaria, asma, artritis)
  • Estreñimiento, gastritis, colitis, intestino irritable, reflujo, acidez, hemorroides, etc.
  • Hiperinsulinemia y síndrome ovario poliquístico y síndrome metabólico en general.
  • Ayuda a prevenir enfermedades del corazón.
  • Ayuda en osteoporosis, asma, insomnio.
  • Además de muchos otros síntomas o enfermedades de tipo neurológico.

Curar la hipoglucemia con la implementacion de la dieta Paleolitica

La hipoglucemia es la condición corporal en la que la concentración de glucosa en sangre se encuentra en niveles demasiado bajos (menos de 70 mg/dl) o por debajo de los límites en los que acostumbramos estar y funcionar adecuadamente. Lo contrario sería la hiperglicemia que se da cuando la concentración de glucosa en sangre está muy por arriba de los límites que consideramos normales o saludables. Las dos son dañinas y peligrosas. La glucosa alta en sangre, común en casos de diabetes tipo 2 no tratada, puede traer consecuencia negativas para órganos vitales como el corazón, los riñones, los ojos, las arterias, los vasos y prácticamente cualquier tejido. Los niveles altos de azúcar en sangre provocan un daño gradual que puede extenderse hasta por décadas. Por otra parte, la hipoglucemia es aún más peligrosa ya que puede ser muy dañina en cuestión de minutos.
Los síntomas de la hipoglucemia incluyen:
 Dolor de cabeza
Sudoración
Temblores
Taquicardia
Confusión
Hormigueos o entumecimiento en la piel
Irritabilidad o agresividad


La hipoglucemia en muchas ocasiones no se experimenta como una afección grave o peligrosa, sin embargo, se trata de algo serio porque ocasiona estados mentales de irritabilidad, agresividad y confusión, lo que podría poner en riesgo nuestra vida al no poder reaccionar de forma adecuada ante una situación delicada. También es peligrosa porque podríamos llegar a experimentar desmayos, convulsiones y hasta entrar en coma.
Las fluctuaciones son normales Cuando pasamos muchas horas sin comer, la concentración de glucosa en sangre baja. Esta situación es normal. Nos da hambre, comemos y los niveles de glucosa vuelven a subir. Entonces la insulina entra en acción para transportar la glucosa dentro de las células y aprovecharla, entonces nuestra glucosa se mantiene dentro de ciertos niveles. Un metabolismo en buen estado es como un motor bien afinado. Nuestro cuerpo va a funcionar de forma adecuada, adaptándose a las cambiantes situaciones a las que nos enfrentemos. Por ejemplo, cuando pasamos muchas horas sin comer, el cuerpo manda una señal hormonal de estrés que le dice al hígado que libere glucosa en el torrente sanguíneo para mantenernos dentro de los límites normales. Cuando el metabolismo esta descarrilado o la máquina o motor funcionan a destiempo, entonces la glucosa no se mantiene dentro de los límites inferiores o superiores normales, comemos y sube demasiado, entonces entra en acción la insulina y la glucosa baja demasiado. El problema es básicamente uno: una alimentación deficiente. Un consumo alto de carbohidratos refinados y de azúcares va a ocasionar una subida de glucosa muy drástica y muy rápida. El consecuente pico de insulina y luego una bajada rápida y drástica de la glucosa en sangre. Ésta es la causa básica de la hipoglucemia.
¿Azúcar o glucosa? No nos confundamos con los términos azúcar y glucosa. El cuerpo humano requiere de ciertos niveles de glucosa sanguínea para funcionar. Esta glucosa la obtiene de los alimentos, en general se obtiene del procesamiento de carbohidratos y a veces de algunos ácidos grasos y en caso de ser necesario el propio cuerpo puede fabricar la glucosa a partir de la síntesis de proteínas por medio del hígado. Entonces tenemos que el cuerpo necesita glucosa en la sangre, para mantener en funcionamiento órganos vitales como el cerebro, corazón y otros órganos. En una dieta saludable y densamente nutritiva se obtiene del procesamiento de carbohidratos saludables como son todas las verduras, tubérculos y frutas. En una dieta deficiente se obtienen carbohidratos en exceso porque los consumimos fácilmente a través de panes, galletas, panqueques, pasteles, cereales, donas, cereales, refrescos, jugos artificiales, jugos naturales y hasta en la cátsup, aderezos, yogurts procesados y embutidos hechos con harinas. La gente piensa que debe consumir azúcar en la dieta porque necesitamos glucosa en la sangre, pero esto es una confusión terrible, ya que el cuerpo no tiene requerimientos de azúcar para poder funcionar. El cuerpo toma la glucosa de las frutas y las verduras, y aun cuando no comamos ni frutas ni verduras en un día, el cuerpo fabrica su propia glucosa. Así que no caigamos en el engaño y consumamos azúcar porque el cuerpo requiere de glucosa. Cómo detener este problema Existen dos formas. Cada que ocurra la hipoglucemia debemos comer un dulce que suba el azúcar rápidamente. Cambiar nuestra alimentación de forma radical, dejando de lado los azúcares y los carbohidratos refinados. En otras palabras, adoptar una dieta tipo Paleo. La opción número no es una cura al problema sino una salida rápida de la hipoglucemia. La cual va a seguir ocurriendo hasta que cambiemos nuestros hábitos alimenticios. El dulce es una salida urgente al problema y puede llegar a salvarle la vida a una persona, pero no es la cura. De hecho es contraproducente consumir azúcar, dulces o alimentos muy cargados de azúcar cuando sufrimos de hipoglucemia, porque lo único que hacemos es perpetuar el problema. Lo que estamos haciendo es de nuevo provocar un pico de subida en la glucosa, luego un pico de insulina para volver a sufrir un “bajón” de azúcar después de dos o tres horas. Es una situación contra-intuitiva porque las personas se sienten desesperadas cuando se viene la hipoglucemia y buscan algo dulce. Pero debemos de consumir algo densamente nutritivo y menos cargado de azúcar. La opción número dos es una cura definitiva al problema de la hipoglucemia, ya que al adoptar una alimentación densamente nutritiva como la dieta Paleo, estaremos consumiendo suficientes cantidades de nutrientes y estaremos evitando los causantes del problema que son los carbohidratos refinados en exceso, presentes en las harinas refinadas y todos los alimentos cargados de azúcares. Al seguir una dieta Paleo consumiremos suficiente proteína, grasa y carbohidratos complejos en cada comida, lo cual nos ayuda a mantener niveles estables de glucosa en sangre. Lo que a su vez se traduce en niveles de energía estables que impiden la aparición de la irritabilidad, ansiedad y confusión tan comunes cuando inicia la hipoglucemia. Esto sucede gracias a las características de la proteína, que es el macronutriente más complejo, y por lo tanto se tarda más en ser procesado, provocando subidas en nuestra glucosa sanguínea de forma gradual y moderada. Además el procesamiento de la grasa también ayuda a ralentizar el aumento en la glucosa sanguínea, y en el caso de los carbohidratos complejos se vuelve más gradual que en los carbohidratos simples debido a la cantidad de fibra y agua presente estos alimentos.
DIETA CONVENCIONAL VS DIETA PALEO Clarifiquemos esta situación con dos ejemplos contrastantes. PALEO CONVENCIONAL DESAYUNO Omelette de 3 huevos con pimientos y ajonjolí, acompañado de tocino y medio aguacate y una ensalada de lechuga sangría con nuez pecana, fresa y aceite de oliva. Jugo de naranja, un café con azúcar y una dona. O Jugo de naranja, cereal de caja con azúcar añadida y leche. O Jugo de naranja, sándwich de pan integral con mermelada y un vaso de leche. COMIDA Pechuga de pavo acompañada de verduras a la mantequilla.Medio aguacate.1 taza de fresas.1 vaso de agua mineral. Pizza con refresco grande. O Pasta acompañada de pan. O Hamburguesa con papas y refresco grande. CENA Calabacitas a la mantequilla acompañadas de albóndigas de carne. Un pan con leche. O Pizza y refresco. O Un tazón de cereal con azúcar añadida. EFECTO El cuerpo tiene niveles bajos de glucosa en sangre después de pasar las horas de sueño sin comer. El metabolismo de un desayuno así va a tomar tiempo, y los niveles de energía aumentan y se mantienen estables a los largo de la mañana.En la comida y en la cena los niveles de glucosa aumentan de forma gradual manteniendo un metabolismo saludable. El cuerpo tiene niveles bajos de glucosa en sangre después de pasar las horas de sueño sin comer. El metabolismo de un desayuno así toma poco tiempo debido a que el azúcar y los carbohidratos refinados no tienen que ser digeridos y pasan al torrente sanguíneo rápidamente. Los niveles de energía aumentan pero decaen a las dos horas y surgen ansiedad, antojos y hambre.Lo mismo pasa con la comida y con la cena. En algunos casos la ansiedad y la taquicardia pueden despertar a la persona debido a que puede llegar a caer la glucosa en sangre durante la madrugada a niveles muy bajos. GLUCOSA EN SANGRE Aumenta de forma lenta y gradual, sin alcanzar picos. Aumenta de forma súbita alcanzando picos que van a decaer en breve tiempo. GLUCOSA EN SANGRE CON LA DIETA PALEO
azucar BAJA GLUCOSA EN SANGRE CON UNA DIETA CONVENCIONAL
azucar alta El consumo excesivo de carbohidratos refinados provoca la hipoglucemia, pero no sólo están los desagradables síntomas asociados a ella. También genera un estrés excesivo al someter a nuestras glándulas adrenales a liberar demasiado cortisol para mantener la glucosa en niveles normales. Esto provoca síntomas de miedo, ansiedad, sudoración, mareos, taquicardias que son comunes en la hipoglucemia, pero a la larga este estrés puede generar problemas psicológicos como ansiedad, pánico y depresión. Otros problemas asociados a este tipo de dieta deficiente son infecciones de cándida, dislipidemia, hipetrigliceridemia, depresión del sistema inmune, cáncer, problemas del intestino, absorción deficiente de nutrientes, envejecimiento prematuro, desequilibrios hormonales, dolores de cabeza, migrañas, etc. MÁS PROBLEMAS El consumo excesivo de carbohidratos refinados y azúcares no sólo se asocia a la hipoglucemia sino que podemos relacionarlo con una gran cantidad de problemas de salud que son parte de la pandemia de síndrome metabólico que sufre la humanidad actual. El seguir una dieta con fluctuaciones bruscas de la glucosa sanguínea provocará primeramente una desregulación de la glucosa, la cual incluye a la hipoglucemia, pero este es sólo el primer paso para perturbar nuestro metabolismo. El segundo paso es la hiperinsulinemia o resistencia a la insulina, que sucede cuando el cuerpo genera grandes cantidades de insulina para bajar la glucosa sanguínea, pero con el problema de que ahora las células pierden sensibilidad a la insulina y no pueden aprovechar los nutrientes circulantes en sangre, por lo que la gente comienza a acumular grasa en la zona media del cuerpo. El tercer paso es que con tantas subidas y bajadas de glucosa sanguínea, se le pide al páncreas que trabaje en exceso, lo cual llega a agotar las células beta, que después de liberar tanta insulina, se vuelven deficiente en su producción y se llega a la diabetes tipo 2. Así que ahora ya sabes, no sólo se trata de hipoglucemia, si quieres prevenir, revertir o curar toda una serie de problemas de salud, sigue una dieta tipo Paleo y no olvides contarnos cómo te va…

¿Con qué frecuencia debemos comer?

Primero que nada tenemos que partir del modelo de la biología evolutiva que nos ayuda a entender que como especie no siempre hemos tenido acceso fácil a la comida las 24 horas del día. Para nuestros antepasados el comer dependía de la caza y la recolección; cuando había comida se comía y cuando no, pues había que ir a buscarla. Lo cual nos permite imaginar que no existían horarios fijos de comida y se comía cuando el hambre y las circunstancias lo permitían.


Normalmente el cuerpo puede pasar varias horas sin comer, de hecho pueden ser hasta días. Probablemente así vivían nuestros ancestros. Aprovechando para hacer un festín cuando había abundancia.

En la sociedad actual hemos llegado a definir ciertos horarios para las comidas, y muchas veces poco depende de si tenemos hambre o no. Dependiendo de la cultura hay lugares donde se acostumbran 3 comidas regulares al día y en otras latitudes se acostumbran 2 o 4. Lo que es sencillo ver es que el cuerpo se habitúa a lo que nosotros hagamos. Si le damos de comer 3 veces al día, vamos a acostumbrarnos y a esperar la comida 3 veces y lo mismo ocurre si comemos 5 veces al día. Simplemente nos adaptamos. Lo interesante surge cuando analizamos cual sería la forma más saludable, o la más favorable para perder peso o tratar alguna condición especifica. Existe una idea muy popularizada de que es mejor hacer 5 o 6 comidas pequeñas al día porque nos ayuda a mantener más activo nuestro metabolismo, perder peso y a controlar el hambre y los niveles de azúcar en sangre. Probablemente nos ayuda a mantener niveles constantes de glucosa en sangre, sin embargo no ha demostrado ser efectiva para acelerar el metabolismo ni perder peso; además llevar a cabo tantas comidas es impráctico, cansado y esclavizante. También se creía que el consumo frecuente de comidas ayudaba a una mejor asimilación de nutrientes e igualmente esta creencia ha quedado demostrada errónea. Tenemos entonces que comer más seguido no nos proporciona ventajas significativas ni mejoras en la salud. De hecho los único que deben comer de forma muy regular cada 3 horas son las personas que sufren de hipoglucemia, pero esto se recomienda sólo mientras están sufriendo de bajones de energía, y una vez que se hayan tratado las causas subyacentes de la hipoglucemia ni siquiera para ellos es recomendable el hacer muchas comidas al día. Un modelo evolutivo como el propuesto por el estilo de vida Paleo sugiere que sigamos un modelo un tanto intuitivo y que la cantidad de comidas al día que hagamos dependa de nuestras condiciones particulares, es decir, dependiendo de cuánto tiempo disponemos para cocinar y para comer con calma. Dependiendo si podemos ingerir grandes cantidades de comida de una sentada o si nos sentimos más cómodos comiendo de forma moderada, esto podría significar hacer 2 o 3 comidas al día. De hecho cuando uno se ha adaptado a vivir Paleo, uno se convierte en una máquina dual que consume mayormente grasa y hace un consumo eficiente de glucosa. Nos convertimos entonces en una “máquina” eficiente que puede pasar muchas horas sin comer y que de hecho se siente mejor haciendo comidas más grandes menos veces al día. Esta forma de comer es práctica, sencilla y no nos ata tanto a la cocina.
Esta forma concentrada de concentrada de comer es común para muchas personas que siguen el estilo de vida Paleo, en la que acostumbran a hacer dos comidas grandes al día y hacer ayunos que van desde la hora de dormir hasta el medio día o las primeras horas de la tarde. Lo cual se ha popularizado como ayuno intermitente. Conclusión No hay información definitiva que nos diga cada cuanto debemos comer. Si te sientes mejor haciendo 4 comidas en lugar de 2, adelante. Si te sientes mejor eliminando los “snacks” o colaciones bien por ti. Sigue lo que te indique tu cuerpo, aprende a escucharlo. Pero asegúrate de darle comida de calidad. Tenemos entonces que lo más importante no es la cantidad de comidas que hagamos sino la calidad de la comida que consumamos. Una dieta basada en comida verdadera va a generar cambios en nuestra salud en muchos niveles. Primero que nada va a generar una respuesta saludable a nivel cerebral, va a ayudar a que las hormonas de saciedad se comuniquen de forma eficiente y nos va a ayudar a comer lo necesario y no pasar hambre. De esta forma vamos a evitar respuestas de adicción a los alimentos, subidas drásticas de glucosa, ansiedad y hambre a cada rato. Viviendo un estilo de vida Paleo ayudaremos a que la intuición no se equivoque y que podamos consumir la cantidad de calorías necesarias para sustentar nuestros niveles de actividad y vamos a escoger los radios de macronutrientes con facilidad, sin mucho pensar, sin mucho analizar.

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Por qué tengo hambre cada 3 horas?

Breve artículo explicando por qué vas a la despensa a cada rato y cómo cambiar este hábito. Analizamos el papel de la insulina a la hora de quemar grasas y en tus niveles de energia.
Ingerir altos niveles de carbohidratos, sobre todo granos y otros carbohidratos procesados hace que los niveles de glucosa en sangre se disparen (tanto los carbohidratos simples como los complejos son convertidos en glucosa, usaremos el término glucosa en sangre para referirnos a lo que muchos llaman azúcar en sangre). Esto es un shock para nuestros genes, que están preparados para comidas naturales de digestión más lenta. Tu páncreas compensa este exceso de glucosa, ya que es potencialmente tóxica a niveles altos, produciendo niveles excesivos de insulina, la cual regula los niveles de glucosa. La insulina es una hormona importante que lleva nutrientes a los músculos y el hígado, niveles excesivos de la misma en sangre hacen que la glucosa sea eliminada tan rápida y efectivamente que se produce un "bajón" de azúcar, cansancio mental y físico y un fuerte deseo de reponer fuerzas rápidamente con más carbohidratos procesados. Esto lleva a un círculo vicioso de otra comida precaria alta en carbohidratos, otra fuerte respuesta de insulina y otro bajón de azúcar. Por eso es por lo que te da hambre cada 2 o 3 horas aun habiendo comido en exceso. El trabajo de la insulina es llevar nutrientes desde el flujo sanguíneo a los músculos, hígado y depósitos de células grasas, su presencia excesiva en sangre inhibe el uso de grasa como energía. La hormona contra regulatoria de la insulina, el glucagón, usa los carbohidratos, proteínas y células grasas de los "almacenes" de tu cuerpo y los lleva al flujo sanguíneo para su uso como energía.
Cuando la insulina está alta el glucagón está bajo por lo que no tienes energía en tu sangre. Por eso tu cerebro te dice "¡Come ahora! ¡Y mejor que sea algo dulce que pueda usar inmediatamente!". La movilización de grasa acumulada en el cuerpo ha sido la fuente de energía preferida por los humanos durante millones de años. Es tan simple como esto: no se puede reducir la grasa corporal ni controlarla en una dieta que estimula altos niveles de producción de insulina.