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viernes, 28 de febrero de 2014

Wafles Paleo

Waffles sin gluten, sin granos, sin azucar refinada, paleo

Ingredientes

1/2 taza de harina de coco
1/4 cucharadita de polvo de hornear paleo
1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio
puré de 1 banana
2 cucharadas de puré de manzana
1 1/2 cucharada de miel cruda
5 huevos, separados
1 cucharadita de extracto de vainilla
aceite de coco

Preparación

1. En un recipiente profundo mezclar: las yemas de huevo, pure de banana, pure de manzana, miel cruda y vainilla.
2. Cernir la harina de coco en un recipiente profundo. Luego agregar el polvo de hornear y bicarbonato de sodio.
3. Agregar la mezcla anterior a la primera mezcla de huevos. Mezclar bien.
4. Batir las claras de huevo a punto nieve.
5. Agregar las claras a nuestra preparación y mezclar. Buscamos una consistencia no tan espesa.
6. Cubrimos nuestra sarten de waffles de hierro fundido con aceite de coco.
7. Colocamos 3 cucharadas a 1/4 taza de la mezcla en la sarten.
8. Cocinamos por 3 a 5 minutos.
Se puede servir con frutas frescas, y jarabe de arce encima.

martes, 11 de febrero de 2014

Dieta del tipo sanguíneo…. Paleo…?

El doctor Peter D’Adamo ha vendido más de 7 millones de copias en más de 50 idiomas distintos de su libro “Eat right for your Type” en el que delinea 4 tipos de dietas que se deben de seguir de acuerdo al tipo sanguíneo que tengamos. De acuerdo a D’Adamo: a) La comida que debemos comer depende de nuestro tipo sanguíneo, es decir del momento en la historia de la evolución del hombre en el que surgió este tipo sanguíneo. Lo que se comía en ese momento es lo que debemos comer. El tipo O fue el primero en surgir, por lo que este tipo debe de comer la dieta más primitiva, luego surgieron los otros tipos A, B y AB. b) Diferentes tipos sanguíneos tienen diferentes tipos de anticuerpos, por lo que las enfermedades que suframos van a depender de nuestro tipo de sangre. c) Los antinutrientes y lectinas presentes en las comidas son muy similares molecularmente a los antígenos de los distintos grupos sanguíneos, por lo que comer los alimentos erróneos puede provocar el aglutinamiento de la sangre y enfermedades muy serias.
El tipo O El tipo O fue el primer tipo sanguíneo en surgir. Este tipo de personas son agresivos, son los cazadores, predadores. La proteína de origen animal le cae bien. En su carácter se manifiestan como líderes, extrovertidos y energéticos. Se identifica en su personalidad, características como: responsables, decididos, organizados, objetivos, prácticos. Al manejar su estrés tienden a ser extremistas, ya que se rigen por la respuesta de “lucha-huida”. Son susceptibles a problemas del síndrome metabólico, aumento de peso y problemas de tiroides. También están predispuestos a sufrir de ulceras y tienen el ácido estomacal más alto que los otros tipos. El tipo A La sangre tipo A surge cuando los seres humanos migran de África hacia lugares más al norte, dejan de depender de la carne y comienzan con la agricultura. Las personas con este tipo de sangre están adaptadas a consumir los carbohidratos provenientes de los granos, y su sistema digestivo los procesa muy bien, pero no sucede así con la carne debido a bajos niveles de ácido clorhídrico. Las personas tipo A viven muy bien siendo vegetarianos, y se adaptan muy bien a disciplinas que conectan la mente y el cuerpo como la yoga, el tai chi y otras forma de meditación. Son altamente susceptibles al estrés porque tienen altos niveles de cortisol. Los tipo A son creativos, sensibles, empáticos, detallistas y muy buenos para escuchar. El tipo B Este tipo surge cuando los seres humanos comienzan a poblar zonas cercanas a los Himalayas, en zonas como Pakistán e India, y que luego se distribuyeron hacia Mongolia, China y Japón. Con la domesticación de animales empiezan a consumir leche y otros productos lácteos. Ellos encuentran un buen balance con el consumo de materia vegetal y de comida de origen animal. Los tipo B son muy flexibles y adaptables. Las personas de tipo B son susceptibles a la inflamación sistémica y a enfermedades de tipo autoinmune, y les conviene evitar el consumo de alimentos como trigo, maíz, lentejas, tomates, cacahuates y pollo. Los tipo B son sensibles al estrés y les conviene combinar ejercicios intentos con ejercicios de tipo meditativo o que sean un reto para la mente. El doctor D’Adamo sugiere deportes como tenis, artes marciales, golf, senderismo y ciclismo. Los tipo B son intuitivos, místicos, imaginativos, idealistas y orientados hacia la gente. El tipo AB Es el más raro, ya que se le encuentra en menos del 5% de la población. Es el más reciente tipo de sangre y no existía hace algunos siglos. El tipo AB es una mezcla del tipo A y del B y por lo tanto comparte las características de ambos tipos. Las personas con tipo sanguíneo AB deben evitar el alcohol y la cafeína, y carnes procesadas. Deben consumir tofu, mariscos, lácteos y vegetales verdes. Se recomienda que se consuman comidas pequeñas de forma frecuente. De ejercicio, se recomienda combinar deportes muy activos con actividades muy tranquilas o relajantes. Son amigables, apasionados, empáticos y confiables. Análisis Los seres humanos compartimos la misma fisiología, somos más similares de lo que pensamos. Psicológicamente nos gusta pensar que somos únicos o diferentes a los demás, pero no los somos. Sin importar la raza, la cultura, ni el tipo de sangre que tengamos, compartimos la misma fisiología y las mismas funciones. El origen de los tipos de sangre está aún en debate. Se sabe a ciencia cierta que el más reciente tipo de sangre es el AB, pero el más antiguo muy probablemente sea el tipo A. El tipo de sangre es en realidad el tipo de antígenos a los que reacciona nuestra sangre. Estos distintos tipo de sangre se cree que se deben a adaptaciones evolutivas en las poblaciones, debidas a cambios de tipo ambiental. Se sospecha que la razón más fuerte que explica los distintos tipo de antígenos o de tipos sanguíneos es que las poblaciones se fueron adaptando y resistiendo diferentes enfermedades y asegurando de esta forma su supervivencia. La premisa de que el tipo sanguíneo depende de la alimentación es muy frágil, ya que los tipos sanguíneos también existen en muchos primates de orden superior (con sutiles diferencias), que también han sufrido adaptaciones evolutivas lo largo del tiempo. Pero estas adaptaciones no implican que estos primates estén ahora cultivando granos o criando ganado. Los distintos tipos de sangre fueron descubiertos en 1900. Sus contribuciones a la medicina han sido muy importantes debido a las transfusiones sanguíneas y los problemas de compatibilidad entre feto y madre. Se sabe más ahora de enfermedades hereditarias y legalmente el tipo sanguíneo ha ayudado en caso de tipo civil y penal. Más allá de estas aplicaciones se sabe muy poco de las implicaciones fisiológicas de los tipos sanguíneos. Se ha podido observar que el tipo O es más susceptible a sufrir de ulceras gástricas y que el tipo A es más susceptible a sufrir cáncer gástrico, más allá de estas controvertidas observaciones lo demás sigue siendo un misterio. Si bien es cierto que algunas lectinas presentes en algunas plantas o animales hacen reaccionar a las células como si fueran antígenos, no existe evidencia de que suceda así dependiendo exclusivamente del tipo sanguíneo. Por ejemplo, las lectinas aglutinantes del trigo, la soya y los cacahuates se sabe que pueden ser perjudiciales para nuestra salud cardiovascular sin importar el tipo sanguíneo. Las características psicológicas o de personalidad de los tipos sanguíneos no se sostienen más de lo que se sostiene la relación entre personalidad y el signo astrológico. La razón por la que la gente gusta de descripciones de personalidad lo explica muy bien el efecto Forer. Conclusión: no existe evidencia científica que valide o soporte las afirmaciones hecha por el Dr. D’Adamo. Probablemente mucha gente se sienta mejor siguiendo una dieta como esta debido a que están siguiendo lineamientos más saludables tales como: Eliminar harinas procesadas, azúcares, comidas procesadas, refrescos y jugos azucarados. Eliminar alcohol y cigarros. Seguir un programa de ejercicio y un programa para reducir el estrés. Otra razón para la mejoría es que, estadísticamente un gran porcentaje de la población es tipo O, y siguen una dieta de tipo cazador-recolector (como la dieta Paleo), una dieta que ha probado ser densamente nutritiva, natural, intuitiva y sostenible a largo plazo.

Curar la hipoglucemia con la implementacion de la dieta Paleolitica

La hipoglucemia es la condición corporal en la que la concentración de glucosa en sangre se encuentra en niveles demasiado bajos (menos de 70 mg/dl) o por debajo de los límites en los que acostumbramos estar y funcionar adecuadamente. Lo contrario sería la hiperglicemia que se da cuando la concentración de glucosa en sangre está muy por arriba de los límites que consideramos normales o saludables. Las dos son dañinas y peligrosas. La glucosa alta en sangre, común en casos de diabetes tipo 2 no tratada, puede traer consecuencia negativas para órganos vitales como el corazón, los riñones, los ojos, las arterias, los vasos y prácticamente cualquier tejido. Los niveles altos de azúcar en sangre provocan un daño gradual que puede extenderse hasta por décadas. Por otra parte, la hipoglucemia es aún más peligrosa ya que puede ser muy dañina en cuestión de minutos.
Los síntomas de la hipoglucemia incluyen:
 Dolor de cabeza
Sudoración
Temblores
Taquicardia
Confusión
Hormigueos o entumecimiento en la piel
Irritabilidad o agresividad


La hipoglucemia en muchas ocasiones no se experimenta como una afección grave o peligrosa, sin embargo, se trata de algo serio porque ocasiona estados mentales de irritabilidad, agresividad y confusión, lo que podría poner en riesgo nuestra vida al no poder reaccionar de forma adecuada ante una situación delicada. También es peligrosa porque podríamos llegar a experimentar desmayos, convulsiones y hasta entrar en coma.
Las fluctuaciones son normales Cuando pasamos muchas horas sin comer, la concentración de glucosa en sangre baja. Esta situación es normal. Nos da hambre, comemos y los niveles de glucosa vuelven a subir. Entonces la insulina entra en acción para transportar la glucosa dentro de las células y aprovecharla, entonces nuestra glucosa se mantiene dentro de ciertos niveles. Un metabolismo en buen estado es como un motor bien afinado. Nuestro cuerpo va a funcionar de forma adecuada, adaptándose a las cambiantes situaciones a las que nos enfrentemos. Por ejemplo, cuando pasamos muchas horas sin comer, el cuerpo manda una señal hormonal de estrés que le dice al hígado que libere glucosa en el torrente sanguíneo para mantenernos dentro de los límites normales. Cuando el metabolismo esta descarrilado o la máquina o motor funcionan a destiempo, entonces la glucosa no se mantiene dentro de los límites inferiores o superiores normales, comemos y sube demasiado, entonces entra en acción la insulina y la glucosa baja demasiado. El problema es básicamente uno: una alimentación deficiente. Un consumo alto de carbohidratos refinados y de azúcares va a ocasionar una subida de glucosa muy drástica y muy rápida. El consecuente pico de insulina y luego una bajada rápida y drástica de la glucosa en sangre. Ésta es la causa básica de la hipoglucemia.
¿Azúcar o glucosa? No nos confundamos con los términos azúcar y glucosa. El cuerpo humano requiere de ciertos niveles de glucosa sanguínea para funcionar. Esta glucosa la obtiene de los alimentos, en general se obtiene del procesamiento de carbohidratos y a veces de algunos ácidos grasos y en caso de ser necesario el propio cuerpo puede fabricar la glucosa a partir de la síntesis de proteínas por medio del hígado. Entonces tenemos que el cuerpo necesita glucosa en la sangre, para mantener en funcionamiento órganos vitales como el cerebro, corazón y otros órganos. En una dieta saludable y densamente nutritiva se obtiene del procesamiento de carbohidratos saludables como son todas las verduras, tubérculos y frutas. En una dieta deficiente se obtienen carbohidratos en exceso porque los consumimos fácilmente a través de panes, galletas, panqueques, pasteles, cereales, donas, cereales, refrescos, jugos artificiales, jugos naturales y hasta en la cátsup, aderezos, yogurts procesados y embutidos hechos con harinas. La gente piensa que debe consumir azúcar en la dieta porque necesitamos glucosa en la sangre, pero esto es una confusión terrible, ya que el cuerpo no tiene requerimientos de azúcar para poder funcionar. El cuerpo toma la glucosa de las frutas y las verduras, y aun cuando no comamos ni frutas ni verduras en un día, el cuerpo fabrica su propia glucosa. Así que no caigamos en el engaño y consumamos azúcar porque el cuerpo requiere de glucosa. Cómo detener este problema Existen dos formas. Cada que ocurra la hipoglucemia debemos comer un dulce que suba el azúcar rápidamente. Cambiar nuestra alimentación de forma radical, dejando de lado los azúcares y los carbohidratos refinados. En otras palabras, adoptar una dieta tipo Paleo. La opción número no es una cura al problema sino una salida rápida de la hipoglucemia. La cual va a seguir ocurriendo hasta que cambiemos nuestros hábitos alimenticios. El dulce es una salida urgente al problema y puede llegar a salvarle la vida a una persona, pero no es la cura. De hecho es contraproducente consumir azúcar, dulces o alimentos muy cargados de azúcar cuando sufrimos de hipoglucemia, porque lo único que hacemos es perpetuar el problema. Lo que estamos haciendo es de nuevo provocar un pico de subida en la glucosa, luego un pico de insulina para volver a sufrir un “bajón” de azúcar después de dos o tres horas. Es una situación contra-intuitiva porque las personas se sienten desesperadas cuando se viene la hipoglucemia y buscan algo dulce. Pero debemos de consumir algo densamente nutritivo y menos cargado de azúcar. La opción número dos es una cura definitiva al problema de la hipoglucemia, ya que al adoptar una alimentación densamente nutritiva como la dieta Paleo, estaremos consumiendo suficientes cantidades de nutrientes y estaremos evitando los causantes del problema que son los carbohidratos refinados en exceso, presentes en las harinas refinadas y todos los alimentos cargados de azúcares. Al seguir una dieta Paleo consumiremos suficiente proteína, grasa y carbohidratos complejos en cada comida, lo cual nos ayuda a mantener niveles estables de glucosa en sangre. Lo que a su vez se traduce en niveles de energía estables que impiden la aparición de la irritabilidad, ansiedad y confusión tan comunes cuando inicia la hipoglucemia. Esto sucede gracias a las características de la proteína, que es el macronutriente más complejo, y por lo tanto se tarda más en ser procesado, provocando subidas en nuestra glucosa sanguínea de forma gradual y moderada. Además el procesamiento de la grasa también ayuda a ralentizar el aumento en la glucosa sanguínea, y en el caso de los carbohidratos complejos se vuelve más gradual que en los carbohidratos simples debido a la cantidad de fibra y agua presente estos alimentos.
DIETA CONVENCIONAL VS DIETA PALEO Clarifiquemos esta situación con dos ejemplos contrastantes. PALEO CONVENCIONAL DESAYUNO Omelette de 3 huevos con pimientos y ajonjolí, acompañado de tocino y medio aguacate y una ensalada de lechuga sangría con nuez pecana, fresa y aceite de oliva. Jugo de naranja, un café con azúcar y una dona. O Jugo de naranja, cereal de caja con azúcar añadida y leche. O Jugo de naranja, sándwich de pan integral con mermelada y un vaso de leche. COMIDA Pechuga de pavo acompañada de verduras a la mantequilla.Medio aguacate.1 taza de fresas.1 vaso de agua mineral. Pizza con refresco grande. O Pasta acompañada de pan. O Hamburguesa con papas y refresco grande. CENA Calabacitas a la mantequilla acompañadas de albóndigas de carne. Un pan con leche. O Pizza y refresco. O Un tazón de cereal con azúcar añadida. EFECTO El cuerpo tiene niveles bajos de glucosa en sangre después de pasar las horas de sueño sin comer. El metabolismo de un desayuno así va a tomar tiempo, y los niveles de energía aumentan y se mantienen estables a los largo de la mañana.En la comida y en la cena los niveles de glucosa aumentan de forma gradual manteniendo un metabolismo saludable. El cuerpo tiene niveles bajos de glucosa en sangre después de pasar las horas de sueño sin comer. El metabolismo de un desayuno así toma poco tiempo debido a que el azúcar y los carbohidratos refinados no tienen que ser digeridos y pasan al torrente sanguíneo rápidamente. Los niveles de energía aumentan pero decaen a las dos horas y surgen ansiedad, antojos y hambre.Lo mismo pasa con la comida y con la cena. En algunos casos la ansiedad y la taquicardia pueden despertar a la persona debido a que puede llegar a caer la glucosa en sangre durante la madrugada a niveles muy bajos. GLUCOSA EN SANGRE Aumenta de forma lenta y gradual, sin alcanzar picos. Aumenta de forma súbita alcanzando picos que van a decaer en breve tiempo. GLUCOSA EN SANGRE CON LA DIETA PALEO
azucar BAJA GLUCOSA EN SANGRE CON UNA DIETA CONVENCIONAL
azucar alta El consumo excesivo de carbohidratos refinados provoca la hipoglucemia, pero no sólo están los desagradables síntomas asociados a ella. También genera un estrés excesivo al someter a nuestras glándulas adrenales a liberar demasiado cortisol para mantener la glucosa en niveles normales. Esto provoca síntomas de miedo, ansiedad, sudoración, mareos, taquicardias que son comunes en la hipoglucemia, pero a la larga este estrés puede generar problemas psicológicos como ansiedad, pánico y depresión. Otros problemas asociados a este tipo de dieta deficiente son infecciones de cándida, dislipidemia, hipetrigliceridemia, depresión del sistema inmune, cáncer, problemas del intestino, absorción deficiente de nutrientes, envejecimiento prematuro, desequilibrios hormonales, dolores de cabeza, migrañas, etc. MÁS PROBLEMAS El consumo excesivo de carbohidratos refinados y azúcares no sólo se asocia a la hipoglucemia sino que podemos relacionarlo con una gran cantidad de problemas de salud que son parte de la pandemia de síndrome metabólico que sufre la humanidad actual. El seguir una dieta con fluctuaciones bruscas de la glucosa sanguínea provocará primeramente una desregulación de la glucosa, la cual incluye a la hipoglucemia, pero este es sólo el primer paso para perturbar nuestro metabolismo. El segundo paso es la hiperinsulinemia o resistencia a la insulina, que sucede cuando el cuerpo genera grandes cantidades de insulina para bajar la glucosa sanguínea, pero con el problema de que ahora las células pierden sensibilidad a la insulina y no pueden aprovechar los nutrientes circulantes en sangre, por lo que la gente comienza a acumular grasa en la zona media del cuerpo. El tercer paso es que con tantas subidas y bajadas de glucosa sanguínea, se le pide al páncreas que trabaje en exceso, lo cual llega a agotar las células beta, que después de liberar tanta insulina, se vuelven deficiente en su producción y se llega a la diabetes tipo 2. Así que ahora ya sabes, no sólo se trata de hipoglucemia, si quieres prevenir, revertir o curar toda una serie de problemas de salud, sigue una dieta tipo Paleo y no olvides contarnos cómo te va…

miércoles, 5 de febrero de 2014

Leptina, la hormona del hambre. Cómo controlar la saciedad y el hambre.

La mayoría de procesos que ocurren en nuestro cuerpo pueden ser atribuídos a la acción de una hormona y otra. Las hormonas dirigen nuestros procesos corporales, modulan nuestra reacción ante la ingesta de alimentos y guían el metabolismo y el equilibrio. No las controlamos conscientemente pero podemos influenciarlas a través de las cosas que hacemos, el stress que sufrimos, lo que comemos, el ejercicio que hagamos, cuánto tiempo dormimos…
Una hormona crucial sobre la que todavía estamos aprendiendo es la leptina. Hasta donde sabemos, esta hormona es la vigía, la que controla el metabolismo de la grasa, monitorizando cuánta energía entra en un organismo. Examina y mantiene el balance energético en el cuerpo y regula el hambre y la saciedad de 3 formas: Contrarrestando los efectos del neuropéptido Y, un estimulante de la alimentación que secreta el hipotálamo y algunas células intestinales. Contrarrestando los efectos de la anandamida, otro estimulante del apetito. Promoviendo la producción de a-MSH (alfa melanocito estimulante), relacionado con la reacción de supresión del apetito.
La leptina es segregada por las células del tejido adiposo y detectada por receptores en el hipotálamo. Si no hay leptina, la alimentación es incontrolada e incansable. En personas saludables, si hay leptina y los receptores son sensibles a la misma, se inhibe la alimentación. Más grasa corporal significa que hay menor necesidad de alimentos, por lo que se segrega leptina para inhibir la alimentación y la acumulación de exceso de tejido adiposo. Las personas con sobrepeso normalmente tienen mayores niveles de leptina, mientras que los delgados tienen menos. La leptina también responde al balance energético a corto plazo. Un déficit calórico severo puede resultar en secreción reducida de leptina, la respuesta natural del cuerpo para que comas cuando necesita energía. Es la hormona del hambre. Comer mucho sube la leptina, reduciendo el hambre. Dicho de forma simple: en el largo plazo, la leptina da la señal de que el cuerpo tiene buenos niveles de tejido adiposo (energía); en el corto plazo, la leptina señala que que cuerpo ha comido suficiente. Ambos dan como resultado una reducción del apetito. ¿Pero entonces por qué hay tanta gente con sobrepeso? ¿por qué la gente con sobrepeso no responde a toda la leptina que tienen circulante y reducen su ingesta de alimentos? Y si se están sobrealimentando, ¿por qué el subidón de leptina a corto plazo no les hace efecto? No deberían tener hambre, pero la tienen. Hay algo que falla, algún error en la cadena de la leptina. Algo está causando que los receptores de leptina del hipotálamo pierdan sensibilidad, o algo está haciendo que la leptina no llegue a estos receptores. De alguna forma, esta hormona no está funcionando como debería. La pregunta es por qué pasa esto, si miras a los animales salvajes puedes ver que a ellos parece funcionarles muy bien. Comen diferentes cantidades de comida, algunas veces hartándose y otras veces ayunando, pero nunca “contando calorías”. Aun así son capaces de mantener una perfecta masa corporal. A no ser que les venga bien en su entorno (hipopótamos, morsas…), los animales no acumulan demasiado tejido graso. ¿Cómo lo hacen? Todo apunta a que la leptina, la resistencia y la sensibilidad a la misma son dependientes del entorno dietético que se le proporciona. Mientras no se alejen demasiado de sus dietas normales evolutivamente hablando, los animales salvajes no tienen metabolismos dañados, y la reacción de la leptina se conserva. La mayoría de humanos modernos, habiéndose desviado mucho de sus dietas evolutivas, están dañados metabólicamente, con las vías de la leptina corrompidas o dañadas.
Muchos de los conocimientos sobre la leptina vienen del estudio de dos tipos de ratones de laboratorio: los ob/ob, que no tienen los genes responsables de la producción de leptina; y los db/db, que no tienen receptores de leptina. Los primeros responden a la leptina pero no la producen, mientras que los db/db producen leptina pero no responden a la misma. Un ratón ob/ob sufre de apetito incontrolado. Está siempre hambriento y es masivamente obeso, porque la hormona que señala la saciedad (leptina) no está siendo producida. Los investigadores normalmente usan los ratones ob/ob como modelo de diabetes tipo 2.
Cuando a un ratón ob/ob le inyectas leptina, pierde peso y sus marcadores de salud se normalizan. Su apetito tiene una trayectoria normal y el balance de energía se restablece. En cambio, cuando inyectas a un ratón db/db obeso con leptina, no mejora. Ya tiene altos niveles de leptina, ya que sus reservas de grasa la están produciendo, pero no hay receptores que la acepten. Cuando se descubrió la leptina, se la promocionó como la clave contra la epidemia de obesidad. Los investigadores imaginaron que si pudieran simplemente administrar esta hormona a los obesos, su apetito se reduciría al igual que la ingesta de alimentos. Funcionó para algunas personas, pero era bastante caro (unos 500$ al día) e insostenible, para otras personas no tuvo ningún efecto. Estos últimos eran resistentes a la leptina. Como en el caso de los ratones db/db, tenían los receptores de leptina atrofiados, y añadir esta hormona de forma exógena no tenía ningún efecto. Si acaso se complicaba aun más el problema, ya que la exposición crónica a la leptina puede insensibilizar todavía más los receptores. La leptina no solo regula el peso corporal y la ingesta de alimentos. También es importante para la fertilidad, libido, inmunidad e incluso la pubertad. Se lo podría ver como una especie de medidor de energía. Si no hay suficiente energía en el cuerpo, este desprecia las funciones “extra “que requieren energía: reproducción, deseo sexual, pubertad, inmunidad. Mientras que la presencia de esta hormona indica que hay energía suficiente, que se puede gastar en otras funciones corporales y procesos fisiológicos. Esto podría explicar por qué los niños más obesos alcanzan antes la pubertad. También está el caso de mujeres que pierden su ciclo menstrual cuando alcanzan niveles muy bajos de grasa corporal. Finalmente, ¿cómo hacemos entonces para mantener niveles adecuados de leptina, suficiente para que no estemos siempre hambrientos, pero sin hacernos resistentes a sus efectos? 1. Vigila tu consumo de azúcares, especialmente fructosa: quedó demostrado en ratas que consumieron una dieta alta en fructosa (60%) y luego fueron inyectadas con leptina, la cual no tuvo efecto mientras que en las ratas normales tuvo el efecto esperado de reducción de apetito. 2. Evita las lectinas presentes en los granos. Se sospecha que estas lectinas se unen a la leptina, impidiendo que tengan el efecto esperado en los receptores. 3. Duerme suficiente: se ha relacionado la falta de sueño con niveles bajos de leptina. 4. Evita las restricciones calóricas severas. Reducciones drásticas de las calorías diarias que ingieres en periodos cortos de tiempo producen una reducción en los niveles de leptinas mayor que la que se puede explicar por la pérdida de grasa corporal.

Las legumbres en la Dieta Paleo

Un lector escribe: “Hola cuerpoancestral. Me parece muy lógico el contenido del blog. Me gustaría que explicaras en qué lugar quedan las legumbres en la dieta paleolítica. Gracias. Un saludo.” Las legumbres (judías, lentejas, guisantes, garbanzos etc.) no son, de ninguna manera, lo peor que podrías comer, pero tampoco son la comida ideal. Para mí entran en la categoría de “se pueden comer pero sin abusar”, es decir, que no deben representar un gran porcentaje de tu dieta. Otros alimentos que entran en esta categoría son el arroz blanco, las patatas y otros tubérculos y los productos lácteos (siempre que no te produzcan ninguna molestia).
El lado bueno de las legumbres es que tiene proteínas, y tienden a ser buenas fuentes de varios minerales como el potasio y el magnesio. La parte mala es que la cantidad de proteínas (4 a 9 gramos por media ración) es relativamente baja comparada con la carne o por ejemplo el queso curado (28 gramos por media ración). Y esto viene acompañado con una cantidad considerable de carbohidratos¸hasta 28 gramos por la misma media ración. Las legumbres tienen generalmente bastante fibra soluble, por lo que no causarán un pico de insulina . Aunque como sabemos, la dieta paleo consiste en limitar bastante los carbohidratos. Aun así esta dieta permite algunos carbohidratos, hasta 150 al día. La clave es que estos carbohidratos vengan de fuentes vegetales. Las legumbres ofrecen beneficios nutricionales, pero lo que ofrecen está presente en iguales o mayores cantidades en otros alimentos que aportan menos carbohidratos. Por otro lado, no todas las legumbres son iguales. Algunas, como las lentejas, tienen más proteínas. Otras, como los guisantes, tienen menos carbohidratos. El caso con estos alimentos de la categoría “se pueden comer pero sin abusar” es que si tu dieta está en su mayoría compuesta de los alimentos de más calidad nutricional (carne para las proteínas, verduras para los carbohidratos, etc.), puedes incluir algunos alimentos que no son tan buenos pero que tal vez disfrutes más, como por ejemplo las legumbres o los lácteos. Hay que añadir que la biodisponibilidad de los minerales en las legumbres está comprometida por la dificultad del cuerpo para digerirlas (de ahí los gases y flatulencias). Si vas a comer legumbres, hay que ser cuidadoso con la preparación. Remojarlas bien antes de cocinarlas es necesario para la digestión adecuada y la absorción de sus nutrientes.

martes, 28 de enero de 2014

Como equilibrar tus hormonas naturalmente

Muchas personas se centran en las calorías o en los nutrientes pero dejamos algo muy importante de lado para mejorar nuestro peso y nuestra salud. Dejame hacerte algunas preguntas: ¿Qué factor contribuye al aumento de peso durante un embarazo? El equilibrio hormonal. ¿Qué causa las fluctuaciones de peso, distensión abdominal y otros síntomas de salud a lo largo de un mes? Las hormonas. ¿Qué hace que los hombres puedan generar mas músculo o perder peso más rápidamente? Las hormonas. ¿Qué factor es muy importante para el crecimiento en los niños? Las hormonas. ¿Qué controla la ovulación, la reproducción, el embarazo, etc? Como te imaginarás … Las Hormonas :) Las hormonas dominan una gran parte de nuestra vida y su correcto balance puede hacer mucho para mejorar tu salud, aun cuando otros factores no sean los más óptimos. Las hormonas: ¿Lo más importante a controlar? Si tienes síntomas como fatiga, problemas de la piel, aumento de peso, peso alojado principalmente en tu cintura, dificultad para dormir, te sientes siempre como adormilado, sufres del síndrome premenstrual, endometriosis, infertilidad, u otras cuestiones, lo más probable es que tengas un desequilibrio hormonal. Pero antes de enseñarte algunas formas naturales para equilibrar tus hormonas, dejame contarte: ¿Qué son y cómo afectan tu cuerpo? Las hormonas son mensajeros químicos del cuerpo. Ellas viajan en el torrente sanguíneo a los tejidos u órganos. Y funcionan lentamente, con el tiempo, afectando a muchos procesos diferentes como: El crecimiento y desarrollo El metabolismo – cómo tu cuerpo obtiene energía de los alimentos que consume La función sexual La reproducción Tu humor, entre otros. Lo bueno es que tu cuerpo naturalmente busca balancear sus hormonas y si realizas algunos simples ajustes en tu rutina podrás hacerlo de manera fácil y natural. Formas de Balancear tus Hormonas Naturalmente Duerme Mientras duermes, tu cuerpo está muy activo eliminando toxinas, recargando tu mente y creando hormonas. Escatimar sueño, aunque sea por una noche, puede tener un tremendo impacto en las hormonas e incluso,según estudios médicos, una noche de sueño perdido o acortado puede crear niveles hormonales de una persona pre-diabética. Una rutina diaria (y nocturna) puede hacer una gran diferencia en la facilidad con la que te duermes y puede ayudarte enormemente a balancear tus hormonas. Ya hemos hablado anteriormente sobre como mejorar el sueño naturalmente, te invito a visitar el articulo. Come grasas Las grasas, especialmente las grasas saturadas, son vitales para la salud de las hormonas ya que el cuerpo utiliza las grasas como bloques de construcción para las hormonas. Ahora una importante aclaración: evita las grasas polisaturadas u Omega-6 ya que esas no colaboran en lo mas mínimo a balancear las hormonas. En pocas palabras: No comas grasas como el aceite vegetal, aceite de maíz, aceite de canola, aceite de soya, margarina, manteca vegetal, u otras grasas químicamente alteradas. Elige grasas como el aceite de coco, mantequilla de animal alimentado con pasto (si toleras algo de lactosa), ghee o mantequilla clarificada, el aceite de oliva (no caliente!) y grasas animales (sebo, manteca de cerdo) de fuentes saludables en su lugar y come pescado alto en Omega-3 (preferentemente pescados pequeños) Evita las Toxinas Las toxinas que se encuentran en los pesticidas, plásticos, productos químicos domésticos, e incluso en los colchones pueden contener químicos tóxicos que imitan las hormonas en el cuerpo evitando que el cuerpo produzca hormonas reales naturalmente. Medicamentos como los anticonceptivos hormonales pueden (obviamente) hacer lo mismo. Si tienes un desequilibrio hormonal o estás luchando para quedar embarazada, evitar estas toxinas es muy importante para tu salud. Algunas recomendaciones son: Cocinar en recipientes de metal no recubiertos (sin antiadherente o teflón!) Evita calentar o almacenar alimentos en plástico y reemplazarlo con vidrio. Busca productos y carnes orgánicas. Trata de no utilizar pesticidas químicos o productos de limpieza altos en químicos. Limita la Cafeína A muchísimas personas les encanta el cafe pero la verdad es que el exceso de cafeína puede causar estragos en el sistema endocrino, sobre todo si existen otros factores que pueden afectar a las hormonas como un embarazo, la presencia de toxinas, el desequilibrio de grasa beneficiosa o el estrés. El café es un área gris en la Dieta Paleo y muchas veces prefiero aconsejar evitarlo los primeros meses de la dieta para ver resultados mas favorables en tu progreso. Reduce la toma de café si puedes, o reemplazalo con infusiones de hierbas. Si no puedes o no quieres eliminar el cafe de tu dieta, utilizalo como una forma de introducir grasas beneficiosas en tu rutina. Añadele una cucharadita de aceite de coco y mezclalo en una licuadora para emulsionar. Es como un café con leche, pero con grasas saludables! Eso si trata de tomarlo hasta la 1 pm ya que luego puede afectar tu nivel de sueño y relajación. Ejercítate livianamente Si estas pasando por un desequilibrio hormonal, una rutina de ejercicios intensas en realidad puede empeorar el problema en el corto plazo. El sueño es lo mas importante que puedes hacer en el momento de desequilibrio y una vez que logres balancear tus hormonas puedes centrarte en hacer ejercicio “liviano”. Ya sea caminar, nadar o practicar yoga, busca una actividad que te ponga en movimiento tratando de evitar ejercicios de entrenamientos largos y de alto impacto cardiaco. Para los atletas de crossfit: El crossfit es un deporte super completo y beneficioso, pero es importante que estes al tanto de cual es tu momento de tomar un descanso y respirar profundo antes de seguir con el entrenamiento del día. No lo hagas demás y es de vital importancia que acompañes el entrenamiento con tu estilo de vida: dame al sueño y al descanso la importancia que se merece, nutre a tu cuerpo en todo momento, y escucha a las necesidades de tu cuerpo más que a nada. Mi experiencia: Me encanta el crossfit pero durante mis embarazos tengo que bajar el ritmo, ya que si continuo con la misma rutina puedo afectar mi funcionamiento hormonal y mi función tiroidea. (He sufrido de hipotiroidismo y tengo que cuidarme en ese aspecto) Evita la soja como la peste Ya lo hemos visto en un articulo anterior, la soja no es para nada paleo. Es más, el consumo de soja es una de las razones por las cuales estamos teniendo tantos problemas hormonales hoy en día. Soja es un alimento goitrogenico, que bloquea la capacidad del cuerpo de utilizar yodo. Por eso, todas las que tenemos problemas tiroideos evitamos consumir alimentos goitrogenicos (mas info en Viviendo Paleo: Salud Tiroidea). La deficiencia de yodo esta relacionada no solo con problemas tiroideos si no también con cáncer en las mamas y en los ovarios. Hoy en día, casi toda comida procesada contiene algo de soja. Así que no solo es importante evitar leche de soja o tofu, pero también lecitina de soja y aceite de soja que muchas veces están bien escondidos en la lista de ingredientes de productos procesados. Te sorprenderás al ver la presencia de los derivados de la soja en condimentos de comidas.

lunes, 20 de enero de 2014

Dieta saludable en 12 pasos

Si al hacer esta dieta, tu objetivo es estar sano, y para ello utilizamos la dieta como herramienta eliminando aquellos alimentos que producen enfermedades, y evitamos las costumbres alimenticias impuestas por la industria alimentaria. Lo que se procura es evitar alimentos que agreden nuestro sistema inmunitario, obtener una nutrición adecuada y minimizar la búsqueda del efecto recompensa en la alimentación. Estos son 12 pasos para comenzar a seguir una dieta antiinflamatoria que el Dr. Kurt G. Harris propone, cuanto más subas en la lista y más pasos seas capaz de seguir de manera continua, más sana será tu alimentación y mejor te sentirás: 0º Primero de todo descansa y duerme bien, no te imaginas lo importante que es para tu salud. Evita las adicciones a la comida o bebida (alcohol en exceso o fumar es contraproducente si lo que buscas es estar sano) 1º Elimina el azúcar especialmente el que bebes sin darte cuenta en refrescos, zumos y en la leche (aporta lactosa un azúcar), a la hora de beber lo mejor es agua, te o café, sin azúcar y sin edulcorar. 2º Elimina el gluten presente en los cereales (trigo, centeno, espelta y avena). Seas celíaco o no, el gluten es una proteína que daña tu sistema inmunitario, y no sabrás el daño que te hace hasta que dejes de consumirlo. Limita cereales sin gluten (arroz y maíz) sobre todo si quieres perder peso, puesto que tienen un alto índice glucémico, si no tienes problemas de peso consúmelos pero debes saber que apenas tienen interés nutritivo. Elimina alimentos procesados especialmente aquellos que contengan grasas trans (hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas) y también la harina de trigo refinada y todos sus derivados. No deberiamos considerar la margarina como un alimento solamente es algo comestible 3º Elimina los aceites vegetales derivados de cereales o semillas (maíz, girasol, colza, sésamo, soja..etc) plagados de toxinas y excesivamente altos en omega6. En cambio usa Ghee, mantequilla, grasas animales (sebo, manteca) o aceite de coco. La grasa no es el enemigo. Y se moderado con los frutos secos especialmente si consumes soja y cacahuetes, tienen alto porcentaje de omega 6. Se trata de elevar tu ingesta de Omega3 y reducir el Omega6 en caso que no tomes suficiente pescado en tu dieta suplementa con aceite de pescado omega3. 4º Come 2 o 3 veces al día, sin picoteos, no es necesario más, te sentirás satisfecho y no pasarás hambre, no eres un herbívoro para estar todo el día pastando. Lo mejor es que prepares tu comida en casa. Y cuando tengas hambre come, hasta que estés saciado. Si buscas perder peso lo más efectivo es comer pocas veces al día pero abundantemente y practicar ayunos (intermitent fasting). 5º Come carne de todo tipo con su grasa, huevos, pescados y marisco (al menos un par de veces a la semana). Esa debe ser la base de tu dieta. Y recuerda que somos una especie que evolucionó gracias a la carne. Intenta que la calidad de los alimentos de origen animal sea la mejor posible, consume carne de animales alimentados con pasto y no solo con cereales, notarás la diferencia. 6. Comer casquería (hígado de ternera en especial), un par de veces a la semana nos aporta vitaminas y colina (también presente en yemas de huevos) . Si no te gusta el sabor mézclalo con la carne. La mantequilla es buena fuente de vitamina K2 al igual que el perejil, aguacate y cualquier verdura de hoja verde. 7. Las grasas animales son un estupendo combustible y son necesarias para aprovechar las vitaminas liposolubles que traen consigo. Además son el reemplazo perfecto para las calorías que antes nos aportaban azúcares y harinas. Si no eres diabético, estás contento con tu peso y te apetece, puedes aumentar la cantidad de hidratos (arroz, maíz, patata) y tomar menos grasas. - Patata y boniato son alimentos muy energéticos y que no presentan problemas de tolerancia, su fibra soluble siempre será más beneficiosa para nuestro intestinos que el salvado que es fibra insoluble. 8º Toma el sol, lo necesitas para metabolizar la vitamina D3 y que el calcio de tu dieta se pegue a tus huesos, en caso que no puedas tomar el suficiente suplementa tu dieta con vitamina D3. 9. Frutas y verduras: Además de otros hidratos (arroz, patatas, boniatos) que dan energía y aportan vitaminas y micronutrientes, come diferentes verduras y hortalizas, las que más te gusten y como más te gusten. Se equilibrado, un poco es mejor que nada pero comer ensalada y fruta todos los días no te hará estar más sano, no es tan imprescindible como seguramente creas. El exceso de fruta tiene consecuencias. 10º Haz ejercicio, tanto el ejercicio de resistencia como el aeróbico tienen beneficios, incluido el beneficio para nuestro cerebro. Los beneficios se ven en los periodos de recuperación tras el esfuerzo. Levanta pesas cada día o corre maratones, pero hazlo por estar activo y porque te divierte, no por tu salud. 11º Cuidado con la fruta cómela con moderación y evita las tropicales, la fruta que nos han vendido como sana, sanísima no deja de ser en una gran proporción agua con azúcar, si vas a consumirla procura que no esté demasiado madura y evita tomarla con las comidas, para evitar la fermentación de sus azúcares, mejor espera a tener el estómago vacio para consumirla, metabolizarás mejor sus azúcares. Es dificil consumir un exceso de fructosa tomando cantidades normales de fruta, pero no la conviertas en la base de tu dieta. 12º Si eres alérgico a las proteínas de la leche o te preocupa su contenido en caseína, toma mantequilla y quesos curados a la vez que evitas leche, nata y quesos blandos. Los quesos curados durante al menos 6 meses no tienen beta-casomorfina que es la proteína culpable de la mayoría de intolerancias y además estos quesos son una muy buena fuente de vitamina K2 No te preocupes por lo que debes comer y céntrate en lo que debes evitar. Recuerda, no contamos calorías, no pesamos ni medimos nuestra comida!! - No hay porcentajes rígidos a la hora de medir grasas, proteínas e hidratos, siéntete libre a la hora de comer. Lo normal es que oscilen entre: 5-35% de carbohidratos 10-30% de proteínas 50 a 80% de grasa (de origen animal la mayor parte) Estos porcentajes pueden ampliarse si no necesitas perder peso y si consumes alimentos con calidad (productos de tu huerta, biológicos..etc) Si estás tratando de perder peso: - Reduce al mínimo la fructosa (azúcar de la fruta) e incluye un máximo de 50-70g al día de carbohidratos - Es aconsejable realizar ayunos o al menos no consumir carbohidratos en el desayuno. Si estás en tu peso deseado y saludable, hasta un 20% de las calorías consumidas pueden ser en forma de hidratos de carbono, esta es una cantidad suficiente para la mayoría de personas muy activas. A pesar de que se consumen menos carbohidratos que en la dieta estandar, esta no tiene porque ser una dieta baja en carbohidratos, pero solo por haber eliminado ciertos alimentos (refrescos, harinas refinadas, pasta..etc) ya hemos eliminado gran parte de los carbohidratos de la dieta estandar, de ahí la diferencia. Las personas cuya constitución y metabolismo les permite tomar más cantidad de hidratos sin engordar pueden tomarlos y bajar el porcentaje de grasas a consumir, en caso de que lo deseen. No generalices, tanto grasas como carbohidratos son macronutrientes dentro de cada una de estas categorías hay que diferenciar los “buenos” de los perjudiciales. Las grasas saturadas y monoinsaturadas en general son beneficiosas. No es conveniente que más de un 4% del total de calorías sean ácidos grasos poliinsaturados (Omega 3 y Omega 6) En personas no diabéticas, normalmente no hay problemas con los almidones (polímeros de glucosa) y sin embargo un exceso de fructosa es perjudicial. En el trigo, el almidón (carbohidrato) no es el problema principal. La parte dañina está en las proteínas del gluten y la aglutinina de germen de trigo que vienen junto con el almidón. Así que olvída la pelea “carbohidratos VS grasas”. Se trata de evitar los “agentes del neolítico” causantes de enfermedades. Ten claro a que grupo de macronutrientes (proteínas, grasas, carbohidratos) pertenece cada alimento que consumes, pero no hagas cálculos simplemente come de todos ellos. Si no necesitas perder peso y quieres comer patatas y arroz, no hay problema, hazlo. Boniatos, yuca, arroz blanco, verduras con almidón y patatas son bien tolerados por la mayoría de las personas. Si tienes una vida activa, eres deportista y no tienes problemas metabólicos o diabetes añadir este tipo de alimentos te ayudarán a rendir mejor. - Si prefieres sufrir siendo una calculadora de calorias andante, usando la báscula cada día, hazlo. ¿Pero por qué no pruebas a bajar tus carbohidratos a 70g al día y disfrutar comiendo? Si eso no funciona entonces quizás tengas que contar calorías. Disfruta tu vida!!

Errores comunes en las dietas cetogénicas o bajas en hidratos

A la hora de pensar en dietas cetogénicas debemos seguir los consejos de dos expertos en la materia Stephen D. Phinney y Jeff S. Volek, con muchos años a sus espaldas de experiencia clínica, investigación y publicaciones en dietas bajas en hidratos de carbono, que no solo consisten en reducir hidratos sino que necesitamos hallar un equilibrio nutricional óptimo para lograr que nuestro organismo se adapte a la cetosis y sea eficiente en la quema de combustible, sin tener consecuencias perjudiciales.
Quienes comienzan con este tipo de alimentación es necesario que fijen su atención en los errores más habituales que no solo harán que los resultados sean más lentos y haya más riesgos para salud y abandonos de la dieta. Estos errores más frecuentes son: Miedo a las grasas Si vas a restringir los hidratos de carbono necesitas aumentar las grasas. Es una mala idea que quien mantiene aún dudas sobre las grasas crean que hacer una dieta baja en hidratos de carbono y a la vez baja en grasas va a resultar más efectiva. Es uno de los mayores errores que pueden cometer. La grasa debe ser la mayor fuente de calorías en una dieta cetogénica (baja en hidratos/alta en grasa). En porcentajes lo habitual sería un 50-60% de grasas en el total de la dieta pero los expertos aseguran que 70-80% podría ser el porcentaje más óptimo. Ese porcentaje es muy similar al que los esquimales consumen, pescado y carne deben ser de cortes grasos nada de carne magra. Comer demasiada proteína Si no se entienden bien las premisas de esta dieta se puede cometer el error de ingerir excesiva cantidad de proteína, cuando el tipo de carne o pescado que escogemos es del tipo magro (pollo, pavo..etc) o blanco (merluza, panga…etc.) necesitamos “engrasasarlo“. En principio grasas y proteína no están limitadas, pero si consumes poca cantidad de grasa y pocos hidratos de carbono, lo que queda para consumir es proteína. El problema es que parte de esa proteína va a convertirse en glucosa en el hígado, deja de producirse cetosis y con ello los beneficios metabólicos. La meta es siempre que el aporte en proteína sea moderado.
Cantidad en gramos de hidratos de carbono Cuando decimos “dieta baja en hidratos” no significa “dieta sin hidratos”, pero sigue siendo un término poco específico para que resulte claro. Para entrar en cetosis debemos consumir de 70 a 50 gramos de hidratos de carbono diarios. Y esta cantidad se puede ajustar dependiendo de la persona y de lo cómoda que se encuentre con la dieta o el tiempo que lleve realizándola. Uno de los errores más comunes es confundir gramos de hidratos con gramos de alimento, es decir, se pesa la comida, pero cuando hablamos de hidratos estamos refiriéndonos a un macronutriente y no al volumen en el alimento. Unos ejemplos: 180 gramos de espinacas cocidas con sal contienen 7 gramos de hidratos de carbono 36 gramos de lechuga contiene solamente 2 gramos de hidratos de carbono 156 gramos de champiñones salteados son 8 gramos de hidratos de carbono Es por ello que no hay que prescindir de la verdura y limitarnos a evitar almidones (patatas, arroz, yuca, castañas, boniatos..etc) No aumentar la cantidad de sal Si en las dietas altas en hidratos se produce una retención de líquidos porque las células acaparan en su interior el sodio, cuando se comienza una dieta cetogénica el resultado es el contrario, se elimina la retención de líquido y de sodio. La pérdida de peso se produce primero por una pérdida de agua (intracelular) retenida en el tejido adiposo, que se excreta por la orina. Necesitamos sodio en nuestro organismo porque funciona como un electrolito, si en ausencia de una alta cantidad de hidratos de carbono nuestras células y riñones no obtienen el sodio necesario se producen desarreglos que pueden ocasionar dolor de cabeza, fatiga, mareos, estreñimiento.. etc. Estos síntomas se solucionan añadiendo más sal en las comidas, o consumiendo alimentos salados como quesos curados, aceitunas, caldos, frutos secos salados…etc. No suplementar Las necesidades nutricionales específicas de este tipo de dietas están más orientadas hacia un desequilibrio entre sus electrolitos, la mayoría de expertos (Dr. Petter Attia, Dr. Michael Eades, Drs. Volek, Phinney y Lyle McDonald) consideran que suplementar con magnesio (400 mg/día) antes de dormir y potasio (200 mg/comida) es una buena idea. También para evitar calambres. Quienes reduzcan el porcentaje de verduras en menos de 50g gramos diarios, pueden considerar tomar vitamina C, 1 gramo al día. Querer resultados inmediatos Nuestro organismo va a tardar semanas en adaptarse completamente a una dieta baja en hidratos. La cetosis puede producirse a los pocos días pero no hay una adaptación completa hasta las 3 semanas. Si se comienza de forma muy brusca es muy habitual sentirse mal, lo lógico es ir reduciendo la cantidad de hidratos de manera gradual, para ello hay herramientas como FITDAY donde podrás comprobar la cantidad de macronutrientes que consumes e ir poco a poco ajustando su cantidad. Date cuenta que cuanto mayor sea tu consumo de hidratos de carbono al inicio, más tiempo necesitas de adaptación a la dieta cetogénica. Si tienes el cuerpo acostumbrado a usar la glucosa como combustible, va a llevar más tiempo la adaptación a usar cetonas y ácidos grasos como combustible, pero una vez esta adaptación se produce la mejoría en los niveles de energía es muy notable. Mentalmente estamos más activos, hay menos hambre y aguantamos más horas haciendo ejercicio sin desfallecer.

domingo, 19 de enero de 2014

El agua

El agua que bebia el hombre paleolitico estaba libre quimicos y era potable. Necesitamos que el agua que consumimos sea igualmente limpia para ayudar a nuestro cuerpo a alcanzar una salud optima. Es por eso que queremos compartir con ustedes una parte de un articulo de VivirNaturalmente que habla sobre la importancia de utilizar filtros de agua! El agua contaminada. El agua potable no tiene color, sabor, ni olor y puede ser consumida sin que exista peligro para nuestra salud. Sin embargo, el agua de grifo contiene toxinas, bacterias, pesticidas, metales pesados y productos químicos. Se han encontrado aproximadamente 500 diferentes tipos de químicos en el agua que se toma en la ciudad, estos son agregados por las compañías proveedoras en su intento por limpiar y mejorar el agua que ya esta contaminada por la polución industrial.
Algunos de metales y químicos que se han encontrado en el agua de grifo son: el cobre, el plomo, el hierro, el cloroformo, el cloro (eleva el colesterol y acelera el envejecimiento), y el flúor (que contribuye a muchas formas de cáncer y osteoporosis; ha sido relacionado con desordenes en el comportamiento, defectos de nacimiento y artritis; puede causar debilitamiento de los huesos, y dañar órganos como el cerebro, y el hígado. Muchos especialistas están preocupados por la cantidad de flúor que tienen los tratamientos dentales, formulas de leche para bebes, en adición a los que se agregan al agua. Aquí pueden encontrar los estudios realizados con el flúor y también mas información sobre el mismo). También se han encontrado en el agua de grifo contaminantes como fertilizantes, herbicidas y pesticidas. Agua en botellas de plástico. Muchas personas prefieren al agua en botellas de plástico vendidas en los supermercados como una alternativa saludable al agua de grifo. Existen tres grandes factores a considerar con las botellas de plástico. El plástico esta hecho de químicos que pueden ocasionar graves problemas al cuerpo humano. Expuestos al sol y al calor, estos químicos pueden pasar al agua con gran facilidad. Para el consumidor la compra de botellas de plástico requiere un gran gasto. Al año, el costo del agua en botella es aproximadamente de $ 670 y el ahorro que se hace comprando un filtro para la casa es de casi el 70%, unos $450. El impacto ambiental. Solo un 12% del total de botellas de plástico que son arrojadas a la basura se reciclan. Hay un área de basura de plástico flotante en el Norte del océano Pacifico que es el doble del tamaño del estado de Texas, que es el basurero mas grande del mundo en lo referente al plástico. Los expertos dicen que hasta el momento no existe tecnología capaz de eliminar este plástico, la única solución es de dejar de arrojarlo al océano.

Primeros pasos para una vida sin comida procesada y natural

La Dieta Paleo es mas bien un estilo de vida. La intención general es la de educar a los seguidores sobre los efectos que ciertos alimentos y hábitos tienen a nuestro organismo. Este articulo pretende cubrir solo algunos primeros pasos de esta educación para una vida mas natural. 1. Aprende a leer las etiquetas y evita productos que contengan: Aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados. Jarabe de maiz de alta fructosa. GMS (glutamato monosódico es, probablemente, el potenciador de sabor más conocido). Nigun químico que no puedas pronunciar o que solo sea entendido por un bioquimico profesional. La palabra: autolizado. La palabra: hidrolizado. 2. Incluye estas comidas super-poderosas en tu dieta: Vegetales de hoja verde, especialmente la col rizada (preferentemente organicos) Higado y/o comida de mar como almejas y mejillones. Comidas con probioticos, fermentadas (chucrut, kombucha, kefir, yogurt casero de leche de pastura o de coco) Aceite de higado de bacalao fermentado Caldo de huesos de carne o pollo de pastura, hecho en casa 3. Opta por: Comidas enteras, no procesadas Carne y pollo de pastura, libre de antibioticos y de hormonas Aceite de coco, o mantequilla de leche de pastura y aceite de oliva prensado en frio Cocinar con acero inoxidable, hierro fundido o vidrio Sal que no haya sido refinada (como la Sal Celtica) y muchos condimentos para mantener interesante tus comidas. Con mucha moderación, edulcorantes como la miel cruda, el jarabe de arce, o estevia (que no haya sido altamente procesada). 4. Evita: Refrescos gasificados que contengan algunos de los ingredientes citados en la primera lista. Aceites refinados como de girasol, maíz, canola. Productos lácteos altamente pasteurizados, “sin grasa” o “dieteticos” Comida genéricamente modificada Utilizar tu horno microondas Por ultimo, duerme lo suficiente en una habitación totalmente oscura, mantiene una mente positiva y perdona :) Que pasos has seguido para llevar una vida mas natural, libre de quimicos y comida procesada?

Guia para una vida paleolítica

Estas recomendaciones son generales y básicas, pero son grandes pasos a tomar en esta búsqueda por un estilo de vida mas natural, primitivo y paleolítico. 1. Consumir agua potable, natural, preferentemente filtrada: El agua potable no tiene color, sabor, ni olor y puede ser consumida sin que exista peligro para nuestra salud. Sin embargo, el agua de grifo puede contener toxinas, bacterias, pesticidas, metales pesados y productos químicos. Se han encontrado aproximadamente 500 diferentes tipos de químicos en el agua que se toma en la ciudad, estos son agregados por las compañías proveedoras en su intento por limpiar y mejorar el agua que ya esta contaminada por la polución industrial. En nuestra casa utilizamos el filtro de agua de 10 estaciones pero tan pronto nos mudemos a una casa propia estaremos adquiriendo el filtro de agua de osmosis reversa. 2. Consumir comida real: Frutas, verduras (más verduras que frutas), productos de animales criados en libertad, grasas como el aceite de coco, aceite de oliva, aguacate, entre otras. Evita consumir alimentos empaquetados, que contengan una lista larguísima de ingredientes difíciles de entender y pronunciar. Esto incluye evitar como la peste: aceites hidrogenados, colorantes artificiales, preservativos artificiales, edulcorantes artificiales como el jarabe de maiz de alta fructosa 3. Dormir bien y mucho: Este es un punto fundamental. El cuerpo necesita dormir para que funcione bien, ya que durante el sueño se lleva a cabo un proceso de reparación del organismo entero. La falta de sueño incluso tiene mucha relación con la falta de pérdida de peso y un sistema inmunologico comprometido. Es importante que ayudes a tu cuerpo a poder “entrar” en el sueño, evitando la televisión, la computadora, o pantallas con mucha luz cerca de la hora de dormir. Estaré escribiendo mas artículos en referencia a este punto. 4. Evitar toxinas: Probablemente el punto más difícil de cumplir ya que el medio ambiente en que vivimos esta muy contaminado. Nuestros ancestros solo se preocupaban de las plantas y animales venenosos, a nosotros nos toca preocuparnos de metales pesados, productos derivados del petroleo y una lista extensa de ingredientes tóxicos presentes en productos como los de aseo personal y de limpieza. Aunque es imposible evitar toda esta contaminación, podemos minimizar la exposición a muchos químicos tomando decisiones informadas, evitando el contacto de la comida con el plástico, utilizando productos naturales para el aseo personal y la limpieza del hogar. Aunque existen varias opciones muy buenas de productos naturales, la mayor parte del tiempo yo misma preparo mi pasta dental, desodorante, y productos de limpieza. 5. Hacer ejercicio, pero en moderación: Es de vital importancia que escuches siempre a tu cuerpo. Si no has dormido lo suficiente o te sientes agotado no empujes a tu cuerpo a que haga un entrenamiento intenso, esto puede perjudicar a tus glándulas suprarrenales. Otro punto que es importante considerar: un buen ejercicio es medido de acuerdo a su calidad y no a su cantidad. Es decir, es mas efectivo realizar un entrenamiento corto pero intenso que pasar horas en la caminadora. El crossfit podría ser una excelente opción para algunos. 6. Encontrar tu propia versión de la dieta paleolítica: Como lo había dicho antes, cada persona es diferente y cada cuerpo tiene necesidades específicas. Es importante reconocer qué alimentos tu cuerpo no tolera bien y evitarlos. Una dieta de eliminación es un excelente recurso: eliminando el posible alimento problemático por al menos un mes y poniendo atención a como responde tu cuerpo. Personalmente, los cambios que he experimentado removiendo el gluten, los lácteos procesados y los granos de mi dieta han sido fantásticos. Cual es tu propia versión de la dieta paleo? 7. Incluir alimentos “súper-poderosos”: El hígado es un alimento de altísimo valor nutritivo, así como el caldo de huesos con gelatina de animales 100% de pastura, el aceite de hígado de bacalao fermentado, los vegetales (siendo mi favorita la col rizada), y las comidas fermentadas tradicionalmente,. Estas últimas son de gran beneficio para mantener una buena flora intestinal, algunos ejemplos son: yogurt (preferentemente hecho en casa), chucrut, y otros vegetales fermentados tradicionalmente. 8. A la hora de darse el gusto, elegir la mejor opción: Entiendo que es imposible comer 100% sano el 100% de las veces. Pero en lo posible, evitar cuanto se pueda el consumo de dulces. Para ocasiones especiales, puedes preparar alguna receta de la larga lista de postres que he compartido en esta pagina. Estos postres son preparados con ingredientes mínimamente procesados y pueden ser considerados como una mejor opcion. Evitar como la peste las golosinas con colorantes, aspartamo, y la larga lista de ingredientes irreconocibles. 9. Encontrar formas de manejar el estrés: Para algunos esto puede ser la oración, la meditación, ejercicios de relajación como el yoga, por mencionar algunos ejemplos. Es importante dedicar al menos unos minutos del día a nuestra salud espiritual/ mental. Enfermedades crónicas y neurológicas como el Parkinson y Alzheimer están ligadas con el exceso de estrés. Se escucha con frecuencia el enorme impacto que tiene el estrés en el funcionamiento del cuerpo humano. 10. Tratar a la comida como se merece: Vivimos en un mundo apurado, que muchas veces pone al trabajo por encima de la hora de la comida. La hora de la comida es muy importante. Comer apurado y con estrés puede causar muchísimo daño. Es por eso que es importante planificar y en lo posible cocinar la mayor parte de nuestras comidas. La organización con la comida es de gran ayuda. Te ahorrará mucho dinero, tiempo y estrés. Yo planifico mis comidas para la semana, y esto ha sido un gran paso para mantenerme en la dieta sin volverme loca. A la hora de cocinar, vuélvete creativo, y no tengas miedo de probar algo nuevo! A la hora de comer: deja el trabajo a un lado y comparte un rato con un amigo o contigo mismo, mastica despacio y disfruta cada bocado. Que haces para vivir una vida mas natural y saludable?

Dieta Hipotóxica o dieta ancestral"Cómo Jean Seignalet conseguía curar enfermedades."

Resulta curioso cuando varios investigadores llegan a la misma conclusión por caminos distintos. Esto te lleva a pensar que lo que ambos dicen es cierto. Es el caso del dr. Jean Seignalet autor del libro "La alimentación la tercera medicina" del que hablaré en otra entrada. Este médico y biólogo francés fue durante 30 años director del departamento de transplantes del Hospital de Montpelier. Convergiendo con autores como Robb wolf, Loren cordain, Catherine Kousmine, el doctor Seignalet afirmaba que se podían curar enfermedades mediante la alimentación ancestral, o lo que otros llaman una dieta paleolítica. Alimentos que siempre han estado con nosotros, alimentos que nos proporciona la naturaleza, cuanto menos procesados mejor, cuanto menos cocinados mejor. Gracias a la lectura de este libro (bastante técnico por cierto) decidí empezar a comer más verduras crudas. Ahora como totalmente crudos alimentos como: Brócoli, Calabacín, Huevos o Pimientos. Seignalet trató a miles de pacientes con su dieta y recogió minuciosamente los resultados para elaborar unas tablas en las que indica nº de pacientes tratados, éxitos fracasos, remisiones. Cabe destacar que él no hablaba de curaciones, hablaba de remisiones porque en cuanto se abandonaba su régimen y se volvía a una alimentación moderna las enfermedades despertaban y remitían. La lista de enfermedades de las que consiguió remisiones completas destaco: Enfermedad de Crohn: Éxitos del 100%. Acné: Éxitos del 100% Colitis Ulcerosa: Éxitos del 98% Artritis Reumatoide: Éxitos del 80% Migrañas y cefaleas: Éxitos del 85% Para terminar citaré a la doctora Catherine Kousmine. "La medicina actual no se ocupa de la salud. Sólo se interesa por las enfermedades"

viernes, 17 de enero de 2014

Ayuno intermitente

En el mundo del fitness se suele recomentar comer 5 o 6 veces al día, ¿qué hay de cierto en esto? y ¿puede haber otro enfoque? ¿qué pasa si comer 5 veces al día funciona pero llega un momento en el que me quedo estancado? El método del ayuno intermitente puede ayudarte a entender mejor cómo perder grasa y mejorar tu salud. Cuando empecé a descubrir el estilo de vida paleolítico me pareció normal el concepto de comer cada 2 o 3 horas(pastar) que parecía ser lo predominante en la industria del adelgazamiento y la salud. Después de todo, comer muchas veces al día, pastar para mantener tu azúcar en sangre y evitar que tu cuerpo se ponga en “modo hambruna” y empiece a almacenar toda la grasa posible parecía encajar con mi imagen de los homínidos primitivos recolectando raíces, frutos secos, bayas, y carroña ocasional en las planicies africanas. La explicación de este “pasto” era que con un suplemento constante de proteínas, grasas y carbohidratos a lo largo del día, nunca experimentarías un cambio brusco en tus niveles de azúcar en sangre debido a las subidas y bajadas de la insulina, por lo tanto estarías menos propenso a almacenar grasa y más propenso a quemar la grasa existente. Pobres de nosotros si nos saltábamos el desayuno, comíamos más de la cuenta o pasábamos hambre periódicamente. Eso sería desastroso para nuestro delicado sistema hormonal que nos mantiene en un balance homeostático… O tal vez no. La verdad es que mucha gente ha tenido éxito en perder peso utilizando este método de comer cada 2 o 3 horas, comiendo un total de 5 o 6 veces al día, sin excederse en las calorías y comiendo bastantes proteínas. Pero como muchos métodos del mundo del fitness y la salud, llega un punto en el que los beneficios paran y nos encontramos estancados. Lo que la mayoría de personas te dirán acerca de sus intentos de seguir este método es que, aun funcionando bien si eres diligente, es bastante difícil de seguir, ya que necesitas tener cerca comida de calidad cada pocas horas. Si trabajas en una oficina o estás fuera de casa es algo bastante complicado. Otro problema común es que después de unos meses de progresos, llegas al punto de frustración en el que dejas de perder peso, los niveles de energía descienden o dejas de aumentar tu masa muscular. Esto tiene sentido desde un punto de vista evolutivo, ya que tu cuerpo se adapta bien a cada situación (incluyendo un suministro constante de nutrientes). En este caso, la reacción del cuerpo a este suministro es disminuir la sensibilidad a la insulina. En este estudio los participantes fueron sometidos a periodos de ayuno intermitente durante 2 semanas, los resultados fueron una mayor sensibilidad a la insulina, lo que significa que las células de su cuerpo recibían de forma efectiva la señal de usar el azúcar en sangre o de iniciar la lipólisis. Aunque estas dos consecuencias puedan parecer negativas, son parte del funcionamiento saludable del cuerpo y de la insulina. Lo que no es saludable es que tus células sean siempre resistentes a la insulina. Mi intención con estos artículos es buscar formas en las que podemos entender nuestro ADN para maximizar nuestra salud. Me gusta ver cómo podemos cambiar nuestros hábitos y hacer que nuestro cuerpo queme más grasa, cree más masa muscular o repare las células de nuestro cuerpo para estar libre de lesiones y enfermedades. Así que decidí investigar un poco sobre el tema. Los resultados fueron sorprendentes e impresionantes. Numerosos estudios en animales y humanos durante los últimos 15 años sugieren que ayunar periódicamente puede tener resultados importantes no sólo en el área de la pérdida de grasa, sino en la salud y la longevidad. Este artículo en el American Journal of Clinical Nutrition da un repaso a los beneficios, los cuales incluyen menor presión sanguínea, reducción del daño oxidativo en los lípidos, proteínas y ADN, mejora de la sensibilidad a la insulina y uso de la glucosa, así como descensos en el porcentaje de grasa corporal. Resultados tan esclarecedores como estos son difíciles de rebatir. Y tienen sentido desde un punto de vista evolutivo, ya que nuestros ancestros casi con toda seguridad pasaban por ciclos regulares en los que el alimento era abundantes o muy escaso. El cuerpo puede haber establecido mecanismos protectores, aumentando la sensibilidad a la insulina cuando la comida era escasa y disminuyéndola cuando había abundancia, para que el cuerpo no fuera dañado por el excesivamente alto consumo de calorías. Además de la sensibilidad a la insulina, parece que las restricciones calóricas y el ayuno intermitente pueden hacer que se expresen algunos genes que reparan tejidos específicos que no serían reparados en tiempos de abundancia. Uno puede concluir que esta adaptación sirve para que algunas células vivan más (como células reparadas) durante la hambruna ya que es menos costoso energéticamente reparar una célula que dividir y crear una nueva. Esto ayudaría a explicar la mayor longevidad vista en estudios con animales usando restricciones calóricas y/o ayuno intermitente (ejemplos de estudios aquí y aquí). Además el ayuno intermitente se ha demostrado eficaz en reducir la aparición de cáncer en experimentos con animales, lo que puede deberse a la reducción del daño oxidativo o a la mejora del sistema inmunitario. ¿Cuál es la aplicación práctica? Depende. Probablemente no haya una respuesta 100% correcta. Hay quien sugiere imitar las experiencias de nuestros ancestros, lo que supone no planear ningún ayuno, sino simplemente de vez en cuando sorprender a tu cuerpo con 24 horas de poca o nada de comida. Hay quien lo hace por ejemplo todos los lunes sin falta (por supuesto sí que beben agua o algo de zumo natural). Algunos programas de ayuno sugieren que hagas una “limpieza” dos veces al año en la que estás durante 2 semanas haciendo ayuno (o comiendo el 40% de lo normal) cada dos días. Algo curioso en los estudios acerca del ayuno intermitente es que comer ligeramente más de la cuenta en los días de no-ayuno (para compensar el déficit calórico de los días de ayuno) produjo los mismos resultados positivos, por lo que parece que no era tan importante la falta de calorías como la escasez periódica. En mi experiencia personal he usado el método más “paleo” ayunos no planeados una vez a la semana en los que a veces me salto una comida, a veces hago ayunos totales o comiendo poco durante 16 horas o a veces 24. Los resultados que he notado han sido un descenso en la grasa corporal, más energía y menos sensación de hambre en los días normales.